En busca de un Labrador

El perro simboliza siempre la noción de fidelidad de cara al hombre. Poseer un perro por tanto significa, para muchos, disponer del animal familiar por excelencia. Después de madurar concienzudamente la decisión de adquirir un cachorro, recuerda que un cachorro es un ser vivo, tiene sus necesidades, y te acompañará por un largo periodo de tu vida, hay que respetar varios principios.

Macho o hembra
 
La elección del sexo es mas una decisión personal del propietario que un imperativo. La mayoría de los usuarios de perros de trabajo, por ejemplo, prefieren los machos. Sin embargo, hay que reconocer que en el hogar, las hembras suelen ser mas tranquilas y más dulces que los machos. El principal inconveniente proviene de las épocas de celo bianuales (primavera y otoño para la mayoría de las hembras). De paseo, o incluso en las exposiciones, las hembras atraen a un tropel de machos de los que resulta difícil librarse.
Poseer varios perros puede ser un buen remedio para combatir el aburrimiento de los perros que viven solos. Una pareja macho-hembra será siempre más fácil de llevar, aunque tendrá el inconveniente de las épocas de celo. Una pareja del mismo sexo exige una atención especial para evitar los conflictos jerárquicos y los celos. Finalmente, los amos que poseen más de dos perros, deben mostrar una gran autoridad e imponerse como jefes incontestables de la jauría. Esto requiere un cierto dominio del lenguaje y de la comunicación caninos.
 
¿Dónde comprar un perro?
 

El eventual comprador de un perro dispone de varias soluciones, criadores, tiendas especializadas, etc.

 
Evita la compra por Internet, o perros de dudosa procedencia. Muchas mafias de tráfico y maltrato de animales se esconden bajo anuncios con el único fin de enriquecerse, vendiendo animales procedente de otros países, la mayoría con graves problemas de salud, y progenitores confinados con el sólo fin de reproducir.
 
Yo recomiendo un criador especializado en la raza, ¿y que mirar y pedir?
 
Pruebas de salud de los padres, las que se deben pedir como norma general y básicas son las siguientes:
  1. Certificado de libre de displasia de cadera de los padres. Consiste en una radiografías oficiales, normalmente certificadas por AVEPA (Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en pequeños animales) o por BVA (British Veterinary Association), viene clasificadas por unas letras o unos números, dependiendo del organismo que las certifique, y tiene que estar libre de displasia, o tener un grado permitido para la cría. Que los padres estén libres de displasia, no quiere decir que el cachorro no pueda desarrollar la enfermedad, esta enfermedad tiene una gran carga genética, y no actúa solo un gen, actúa una cadena de genes, como se ha conseguido disminuir los casos de displasia de cadera grave o severa, es haciendo una cría selectiva utilizando a padres libres de displasia, o con un grado muy pequeño de displasia. Ya ampliaré la información sobre Displasia de Cadera. 
  2. Certificado de libre de displasia de codos de los padres, al igual que los de cadera, consiste en unas radiografías también certificadas por un organismo oficial, normalmente en España, por AVEPA o BVA, viene clasificadas por números, siendo lo ideal la cría con reproductores 0, se permite también la cría con reproductores 1. Al igual que la displasia de cadera, esta enfermedad tiene una gran carga genética, y que los padres estén libres de displasia de codos, no significa que el cachorro no pueda desarrollar la enfermedad. Ampliaré esta información en un articulo aparte.
  3. Taras oculares: Las de carga genética, consiste en un test  genético realizado por Optigen, están catalogados en tres grupos, Optigen A, o libre de APR, Optigen B, animal portador del alelo defectuoso y por tanto portador de APR, Optigen C, animal afectado de APR al portar dos alelos defectuosos. Lo normal es juntar a dos perros libres, se puede juntar a un perro libre y a otro portador, pero toda la camada saldrían portadores del gen, que puede desarrollar la enfermedad, pero con esto, lo que se hace es enmascarar la enfermedad, y evita erradicar esta enfermedad en un futuro. Nunca se debe juntar a dos portadores o a perros afectados. Examen ocular realizado por un veterinario oftalmólogo experto, dado su difícil diagnostico. También ampliaré información en un articulo aparte, sobre las taras oculares.

Visitar al criador, para ver al cachorro antes de la adquisición, ver el estado del cachorro, y del resto de los animales que componen el criadero. Ver el estado de sus instalaciones, y conocer a los padres de la camada, para que puedas hacerte una idea de como será el cachorro de mayor, tanto de físico, como de caracter, de pequeños son todos preciosos, pero cuando crecen, puede que no sea lo que estabas buscando. 

 
Déjate asesorar por el criador, él es el que mejor conoce a sus perros, por ejemplo, no es igual una camada estudiada para exposiciones, a una estudiada para trabajo, o una pensada para estar con familia o de asistencia.
 
Mira que el cachorro y la camada estén inscritos en la LOE (Libro de Origen Español de la RSCE), con esa inscripción, puedes tramitar el pedigree, tramitar el pedigree es voluntario, el pedigree no sólo certifica que el cachorro es hijo de tal, y de tal, es la única forma de asegurarnos de que el perro es de raza pura, y conservará las características propias de su especie, evitando no solo variaciones de estructura y belleza, sino que además posibles malformaciones y futuros problemas de salud y caracter. Desconfía de la gente que te dice que el pedigree es solo un papel sin importancia, y que el perro va ha ser precioso igual.
 
Que la entrega del cachorro se realice con un mínimo de 8 semanas, y con sus pertinentes vacunas y revisiones veterinarias acorde con la edad de la entrega.
 
Mira el tipo de garantía, y lo que incluye, por Ley en España, se establece que el plazo mínimo de garantía es de ocho días por si hubiera lesiones ocultas o enfermedades en incubación, generalmente, los criadores amplían voluntariamente esta garantía, mira las condiciones de esta ampliación, y el plazo.
 
¿Cual es la edad ideal?

Los propietarios que ya han tenido perros y que desean practicar algún deporte o trabajo, pueden adquirir el cachorro con ocho semanas. A esta edad, el carácter del cachorro es maleable y su atracción por las nuevas experiencias está todavía muy viva.

En el caso de los amos novatos, es preferible esperar doce semanas antes de coger un cachorro. En efecto, la madre le habrá enseñado ya los códigos sociales y el período de despego estará relativamente avanzado.
Aunque, por otra parte, el cachorro atraviesa una etapa de repulsión y hace falta un poco de paciencia y mucha motivación para integrarlo en su nuevo entorno.
 
La adquisición de un Labrador adulto puede ser una solucion para la practica deportiva o la exposición. Efectivamente, a esa edad es más fácil determinar el carácter del perro y prever su potencial deportivo. Asimismo, como el crecimiento ya se ha acabado, la morfología es definitiva y, por tanto, es más fácil comprobar su conformidad con el estándar.
 
¿Que cachorro de la camada?
 
Hay dos aspectos que merece la pena analizar, la salud y el caracter del perro. El cachorro debe tener sus papeles, su cartilla de vacunación y su identificación en regla, y ser objeto de un certificado de venta. Todo ello sirve para garantizar los antecedentes del cachorro y su buena salud.
 
El criador debe presentar todos los cachorros de la misma camada. El cachorro no debe poseer un olor desagradable, sus heces deben estar bien formadas y sin rastro de sangre, los ojos brillantes y la trufa limpia. Las orejas deben de ser de líneas nítidas y el pelaje no debe de tener aspecto apagado, ni ser quebradizo. Por otra parte, el cachorro debe mostrarse alegre y juguetón, bien con los otros perros de la camada, bien con los seres humanos.
 
Además, hay que comprobar el espacio del que dispone el cachorro, la llegada a un nuevo hogar no es un momento agradable para el cachorro. Pero si antes se encontraba en un lugar confinado y sin posibilidad de salir (expositores en tienda, por ejemplo), la adaptacion a su nuevo entorno será todavía mas complicada.
 
Si se trata de un cachorro de compañía, la estética tendrá un peso importante en la elección, tiene que gustar, sobre todo, a su futuro dueño. Para la exposición es primordial considerar las características del estándar de la raza. Para una carrera deportiva, se privilegiará el carácter juguetón y la capacidad de atención del cachorro.
 
 

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