Historia del Labrador.

Las Leyendas

Cuenta una antigua leyenda India, que un Terranova estaba bebiendo agua en un río cuando, de repente, apareció una nutria. Se enamoraron, y de ese amor nació el Labrador Retriever.

 Otra leyenda cuenta, que una noche un Terranova fue a bañarse al mar, y una sirena se acercó a él atraída por el brillo de su pelo, y bajo la luz de la luna se enamoraron, de ese romance nació el Labrador Retriever.

Esta es otra leyenda.
William Bradford Fishermen off the Coast of Labrador

William Bradford Fishermen off the Coast of Labrador

Allí donde las olas del océano se estrellan contra los escollos en un hervir de espuma, nació esta leyenda. Narra la historia que un día, al contemplar Dios su obra creadora, vio sobre una isla azotada por la tempestad, un pequeño poblado de pescadores. Aquellos hombres rudos luchaban ardorosamente contra la feroz naturaleza. Los gélidos inviernos y las costas impías exigían sus derechos, e incluso el mar con frecuencia reclamaba el sacrificio de vidas humanas. Pese a todo ello los hombres permanecían arraigados a su tierra con una obstinación similar a su coraje. Lo vio Dios y se apiadó. Y comenzó a estudiar el modo de poder aliviar sus sufrimientos. Buscó y rebuscó entre sus criaturas una que pudiese servirle a tal fin, pero no la encontró. Entonces decidió crearla.

Tomó el cuerpo de un Oso; su potente osamenta serviría muy bien para realizar los duros trabajos y su magnífica piel le ayudaría a resistir los gélidos fríos.

Para endulzar sus contornos le dotó con la flexibilidad de las nutrias para que pudiese avanzar raudo y veloz nadando entre las olas. Volviendo la vista atrás, hacia el mar, contempló a los delfines, que, curiosos y juguetones, seguían a los barcos. Sus ojitos pequeños y graciosos revelaban su espíritu sereno. Además, era tal el afecto que sentían hacia el hombre que estaban dispuestos a salvarle la vida, a cambio, incluso, de la suya. No podía ni debía olvidarse de ellos. Modeló y plasmó incesantemente hasta obtener su admirable fuerza creadora un animal soberbio, potente a la par que dulce, de pelo brillante, y de ojitos encantadores… Aquel ser, sin embargo, no era perfecto: debía poseer una fidelidad a toda prueba, vivir junto al hombre y estar siempre dispuesto a dar su vida por el… El rostro divino se iluminó con una sonrisa de satisfacción. Colocando en el pecho de aquel animal el corazón de un Terranova, se habría cumplido el milagro. Y lo hizo. Desde aquel día los hombres del mar tuvieron y tienen a su lado un compañero lleno de coraje, fuerte y fiel: el Labrador.

Pero estos son leyendas….

La aparición de Labrador

1903-2003, un Centenario en plena forma

El labrador, cuya popularidad mundial es relativamente reciente, ha celebrado en el año 2003 el Centenario de su reconocimiento oficial. Un siglo de selección y de pasión que han dado lugar a millones de emuladores repartidos por todo el mundo.

Cien años de crianza, de evolución y de selección han permitido formar la raza mas solicitada actualmente en el mundo. Un perro de caza que se ha permitido destronar a innumerables estrellas tales como el Pastor Alemán o el Caniche.

La isla de la cual se extrae su nombre oficial, a pesar de no ser originarios del lugar, tiene una historia tan movida como las olas que rompen en sus costas. En efecto, la isla de «Labrador», que tiene tres veces el tamaño de la isla de «Terra Nova», ha cambiado de propietario en numerosas ocasiones, si, en 1793 la isla pertenecía al Reino Unido, el principal país vecino, Canadá, reivindicó  con fuerza y estruendo su posesión territorial. Tuvieron que pasar unos cuantos decenios para que, en 1909, Terra Nova intentara vender la isla Labrador a los canadienses, por un importe de 9 millones de dólares, una oferta reiterada, sin éxito, 23 años mas tarde, pero esta vez por un importe doce veces superior. Por fin, el 1 de Abril de 1949, la isla de Labrador, al igual que Terra Nova, se convertía en la décima provincia de la federación canadiense.

Sus antecesores vivían en la isla de Terra Nova.

En definitiva, el Labrador es originario de Terra Nova, una isla descubierta en 1494 por unos pescadores ingleses. estos últimos instalaron allí una importante industria de pesca. Fue necesario esperar hasta el siglo XVII para que un hombre nativo de Saint Johns se interesase más de cerca por los perros de agua que vivían en la isla.

Varios tipos de perros (de pelo largo, de pelo lanoso, de pelo corto y tupido…) conformaban esta población de cobradores. Pero la base del futuro Labrador Retriever fue el perro de pelo liso y corto. Antes de recibir esta apelación oficial del Reino Unido, los primeros ejemplares fueron denominados Saint Johns Water Dog (los perros de agua de Saint Johns), certificando que su lugar de origen era Newfoundland (Terra Nova).

La atracción de los marineros y de los hombres de negocios por este perro fue tal que, desde los años 1820/1830, se exportaron los primeros ejemplares hacia Inglaterra. El principal puerto del que salían los ancestros del futuro Labrador era el puerto de Poole. Al llegar al Reino Unido, los primeros ejemplares fueron admirados por los «Gamekeepers» por su complementariedad  frente a las estrellas de los campos que eran los Setters y los Pointers.

En 1870, se publicó un articulo en el diario «Illustrated London New» que relataba la exposicion canina de Birmingham y que subrayaba «Nos encantaria ver una diferencia entre el tan conocido perro de Terra Nova y el Labrador negro, que es, sin lugar a dudas, una raza diferente…»

Un pionero, Lord Duke of Buccleuch

La cuarentena que entró en vigor en gran Bretaña en 1935 frenó las importaciones y en consecuencia, los primeros criadores ingleses tuvieron que trabajar con las reservas que tenían. Un hombre marcó los comienzos del Labrador sobre el suelo británico, se trataba de Walter Francis Montagu Douglas Scott, el quinto Duque de Buccleuch. En los preciados libros de crianza de este apasionado actualizaba permanentemente, se inscribieron sus primeros perros, como fue el caso de Lord Malmesbury´s Sweep (nacido en 1877) y Juno (1878). Rápidamente, la notoriedad del Labrador como retriever se extendió por varios condados. Se convirtió en un sólido competidor para los Setters y los Poiters, mayoritarios entre los cazadores de la época.

Uno de los grandes pioneros de la selección de la raza, fue sin lugar a dudas, Sir Holland Hibbert, más conocido bajo el nombre de Vizconde de Knutsford, quien fundó un importante criadero a principios de 1880.

Munden Sentry

Una de sus crías, que destacó en field-trail, fue el macho Munder Single, un Labrador negro nacido en el año 1900, nacido de Munden Sixty (Buccleuch Nith x Munden Sarah) x Munden Scotty (Buccleuch Drake x Buccleuch Belle).

El 7 de julio de 1903, a fuerza de mucho trabajo, y tras la selección de las primeras camadas de la cría, que supusieron mas de medio siglo de trabajo inventario y codificado, los aficionados obtuvieron el reconocimiento del Kennel Club, que aceptó la raza. Denominado Labrador, nuestro querido Retriever entró en el mundo de la cinofilia británica y figuró en la nomenclatura de las razas de los perros de caza (Sporting Group) atribuyéndole  sus propias clases de juicio.

Cabe destacar que uno de los descendientes de Walter Francis Montagu Douglas Scott, el actual Duque de Buccleuch, fue el fundador (1941) del Labrador Club of Scotland.

La selección Buccleuch fue reconocida por todos los historiadores de la raza como el origen de los principales linajes contemporáneos.  Aunque ningún perro con este afijo destacó en las prestigiosas exposiciones caninas tales como las de Crufts, y sólo lo hicieron en los field-trials, el afijo está considerado como el origen de las primeras líneas de la raza y de las primeras selecciones oficiales. El número de afijos progresó rápidamente entre los años 1910 y 1920 y, de hecho, los nacimientos se multiplicaron…

Banchory en el firmamento

Banchory Bolo

Una mujer marcó esta época. Se trataba de la Condesa Lorna Howe quien, con el afijo de Banchory, produjo grandes figuras de los años 1920-1930, siendo la primera gran figura «dual champion» Banchory Bolo, que fue a la vez  campeón de belleza y de trabajo. El mas famoso de sus reproductores fue, el macho negro, dos veces vencedor del Best in Show en Crufts en el año 1932 y en el año 1933, un record jamás alcanzado hasta día de hoy por un labrador, Ch Bramshaw Bob. Como no hay dos sin tres, Miss Howe se llevó nuevamente el Best in Show en Crufts en 1937 con Ch Cheverell´s Ben of Banchory. Estas hazañas nunca se volvieron a repetir…

Este periodo, denominado por varios especialistas «La Edad de Oro del Labrador», permitió que la raza tuviera una mayor difusión en el Reino Unido. No sólamente como Retriever en el terreno, particularmente frente al Flat Coated, un Retriever que por aquellos entonces gozaba de una importante notoriedad entre los cazadores y aficionados de los field, sino también como show dog (perro de exposicion) y pet dog (perro de compañia).

Ciertos autores, tales como la experta Helen Warwick, subrayaron que en esa época el trabajo de selección de los criadores, permitió que el Labrador alcanzara un muy alto nivel de calidad y de conformidad del estándar.

Si bien al comienzo, el Labrador era en su mayoria negro, la fama del «amarillo» o Yellow Labs, se manifestó con el crecimiento del número de criadores y, por tanto, de expositores. Los primeros perros de color marrón hicieron su aparición, sin embargo debido a la notoriedad de las dos otras variedades (amarillo y negro) nunca traspasaron el Canal de la Mancha.

El primer club en 1916

The Labrador Retriever Club of Great Britain

El pionero de los clubes, el Labrador Retriever Club, festejó sus 20 años de actividad en 1936. Otras asociaciones siguieron sus pasos, en particular el Yellow Labrador Club, que tal y como su nombre indica, defendia los intereses del pelaje indicado, ya que por entonces, el perro de color chocolate era casi inexistente. Esto no impidió que el Kennel Club autorizara, muy inteligentemente,  los cruces entre variedades, para que los criadores, tal y como podemos contrastar en otras razas, no vieran frenado su trabajo de selección al estar limitados a una sola raza y variedad, el pelaje es una cosa, pero el tipo, la salud y las aptitudes, tres cosas muy importantes en lo que respeta a la selección canina.

Durante este periodo, entre las dos guerras, el Kennel Club registraba, año tras año, a más de 3500 cachorros en su Stud-book (Libro de Orígenes).

Si el Retriever era en sus orígenes esencialmente un perro de trabajo, la fuerte demanda, que se amplió en la decada de los ´70, se dirigió en su mayoría hacia el «pet dog» o perro de compañía y el «show dog» o perro de exposición, con  clases que eran cada vez más importantes y que representaban a varios centenares de competidores.

Sobre el terreno, los aficionados al field se alejaron de la selección dominante, al seleccionar sus propios linajes para destacar las cualidades de trabajo.

Durante este periodo, los nacimientos pasaron el umbral de los 15000 cachorros inscritos por los criadores ingleses y, en innumerables campeonatos, el Labrador se alineaba regularmente con las clases mayoritarias, y era generalmente, la raza Nº1 en cuanto a números de perros expuestos.

El Labrador, una raza plural

Fundación ONCE del perro guía

Actualmente, coexisten varias poblaciones de Labradores en la cría mundial. Los Trialers, los Show Dog, los Pets, los Dual-purpose, perros con una óptima evolución tanto en el ring de campeonato, como en un fied trial. No olvidemos que una parte importante de la población de Labradores se utiliza en numerosas actividades, como perro guía, perro de detención,  perro de ayuda a los minusválidos (perros de asistencia), pat dog, etc…En un pais como Dinamarca, cerca de un tercio de la población de la raza, está constituida por perros «útiles», que evolucionan en varias disciplinas (perro de compañía, perro guía, etc.).

Claramente el Labrador subió al podio de las razas mas extendidas en el mundo, frecuentemente junto al Pastor Alemán y su primo el Golden Retriever por ser un perro familiar de fácil convivencia y educación, y no solo por sus cualidades originales de cobrador eficaz. Un dato que los pioneros de la crianza, sin lugar a dudas, no hubieran imaginado ni un solo instante, hace 100 años. Ya que el Labrador, en los diferentes países donde se ha implantado, ha dado sus primeros pasos en un grupo relativamente elitistas que no deseaban que su perro fueran del todo el mundo…La evolución de la raza ha eliminado este ostracismo de la época.

Solo en Inglaterra el Labrador encabezó el ranking al sobrepasar los 35000 nacimientos en el año 1998. Lo mismo ocurrió en Estados Unidos, con casi cinco veces mas de nacimientos registrados en el Kennel Club cada año, y donde su notoriedad sigue creciendo. Esta fuerte popularidad se extiende en casi todas las grandes naciones cinófilas, exceptuando los países como Japón en el que sólo los perros pequeños tienen un estatus muy particular…, los perros de tamaño pequeño, se ven privilegiados debido a la vida urbana de ese país.

Gwen Broadley, la madre del labrador moderno

Gwen with her labradors at Shotton Kennels

Una criadora británica marcó de forma indeleble, la selección mundial del Labrador. Se trata de Gwen Broadley, una apasionada que dedicó toda su vida al Labrador, hasta su último aliento en el mes de febrero de 1999…

En todas las razas caninas, una o varias selecciones han marcado la historia, En el caso del Labrador, varias mujeres han dejado una huella indeleble. Pero una de ellas, Gwen Broadley, dio al Labrador de hoy en día, toda su fuerza, y contribuyó a popularizar la raza en todos los continentes.

Esta mujer excepcional, Gwen Broadley, dedicó 67 años de su vida a la selección del Labrador. Si su mayor éxito fue, sin lugar a dudas, el macho negro Sandylands Mark, nacido en el mes de julio de 1965, esta mujer produjo una cantidad de perros de primer plano, cuya influencia en la cría mundial, es incalculable. Exportó perros a todos los continentes, y la selección de Sandylands es, para muchos especialistas, sinónimo de calidad.

Ch Sandylands Mark

Todos sus semejantes, jueces, criadores y presidentes de clubes, reconocen que contribuyó enormemente a conformar el tipo de Labrador actual. Desde su muerte, su trabajo lo realizan su compañero, Garner Anthony y Jessica Hayes, permitiendo, afortunadamente, que el afijo Sandylands siga brillando. El trabajo de Gwen está muy lejos de extinguirse, basta con examinar las innumerables figuras de la cría mundial, que están presentes en diversos grados, la corriente de la sangre del macho negro Mark, del macho amarillo Tandy, del SH CH Clarence que deja muchos perros en la cría británica, entre los que se encuentra el semental Balrion King Frost, Sandylands Marshall, padre de una prole destacada en Estados Unidos y en Canada, y muchos otros reproductores de la selección Sandylands.

 
 
 
 
 

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